Próxima parada: mi hermano. Tengan cuidado de no introducir el oído entre coche y él

21

Otro día de aventura underground —diría suburbana, pero mi hermano se enfadaría, como explico más abajo o yusoexplico— empezaron Quero y mi hermano a discurrir sobre lo que sonaba por megafonía al llegar a una parada en curva:

—¡Atención!: estación en curva. Al salir tengan cuidado para no introducir el pie entre coche y andén.

Mi hermano por fin se manifestó abiertamente:

—Lo de para me suena fatal, pero no sé muy bien por qué. Yo diría «tengan cuidado de no introducir».cuidado de

—Sí —coincidía Quero—, a mí también me suena mejor con de.

—O si no —le cortaba mi hermano— me podría sonar bien «tengan cuidado, para así no introducir». Me parece que con el así se consigue que la oración de finalidad o propósito introducida por para se vea como más externa y no interna al predicado de tener cuidado. —Se quedaba pensando y seguía como si estuviera solo—. Sí, debe ser eso, porque uno no pregunta «¿Para qué tuve cuidado?», sino «¿De qué tuve cuidado?». Es parecido a lo de las causales externas o, mejor, de la enunciación, aunque creo que no es igual. Una causal puede modificar al verbo y entonces indica la causa por la que se lleva a cabo la acción, pero también puede modificar a otro elemento más externo y entonces se expresa la causa que ha llevado a uno a decir algo. Por ejemplo, si digo «Hace frío porque es invierno», porque introduce la razón por la que hace frío. Sin embargo, si digo «Seguramente hace frío, porque la gente va con abrigo» lo que introduce porque no es la causa por la que hace frío, sino la causa por la que yo pienso que hace frío: «Pienso que seguramente debe hacer frío porque la gente va con abrigo».

—Uf. Un poco chungo —decía Quero que ante estas cosas se quedaba patidifuso, si es que no desconectaba antes— pero sí, a mí me suena mejor con de.

Menos mal que en este caso nadie les oía, a pesar de que mi hermano elevaba la voz, como la elevan a veces las madres para que las oigan los dependientes de las tiendas, abochornando a sus hijos cuando van de compras con ellas

A todo esto, lo de suburbano no lo he usado antes, atendiendo a lo que un día mi hermano explicó a su público, empezando como tantas veces con su «Es error común», sobre por qué no se debe usar suburbano como sinónimo del metro o como algo relativo a este medio de transporte. Decía:

Es error común creer que suburbano es sinónimo de metro solo porque el metro vaya por debajo de la ciudad. No. El suburbano no es el tren que va por debajo de la urbe o ciudad, sino el tren relacionado con los suburbios. Suburbano viene de suburbio. El sub- de suburbio, pues, significa ‘debajo’ pero no en el sentido espacial, sino debajo en el sentido de por debajo en el nivel económico, por ejemplo. El suburbano es, por tanto, el tren que va a los suburbios y no el que va por debajo de las urbes. Es una mala interpretación de la formación de la palabra. La segmentación se hace mal: no es sub-urbano, lo que significaría que es algo relacionado con la urbe y que va por debajo, sino suburb-ano, lo que significa que es relativo al suburbio. Es decir, primero se forma el sustantivo suburbio y luego el adjetivo suburb-ano, y no al revés, no es urbano y a partir de ahí luego sub-urbano.

Asumiendo que era fácil entender su liosa explicación, todavía siguió:

—Algo parecido pasa con algunos casos del español que permiten lo que se llama una doble segmentación. Es difícil de ver, pero por ejemplo —y utilizaba el ejemplo de la Gramática de la VEI— karate kidcon inmovilizable puede quererse decir que algo no se puede movilizar o que algo se puede inmovilizar. Depende de si formamos primero movilizable y luego le añadimos in- o de si formamos inmovilizar y, a partir de ahí, inmovilizable. Por ejemplo, una montaña es inmovilizable en el primer sentido porque no se puede conseguir que se mueva, pero una mosca es inmovilizable en el segundo sentido porque se puede coger con unos palillos a lo Karate Kid y hacer que deje de moverse: puede hacerse inmóvil.

Su público en ese caso también debía pertenecer al segundo grupo, como las moscas, porque con esta explicación mi hermano los dejó a todos inmóviles. Y eso que se dejó en el tintero otros casos relacionados en cierta medida a estos como los de reanálisis o falsa segmentación del tipo de bikini y trikini, que veremos más adelante.

Capítulo siguiente   Capítulo anterior

Índice

Anuncios

5 thoughts on “Próxima parada: mi hermano. Tengan cuidado de no introducir el oído entre coche y él

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s