Tácticas para ligar (y otros lances del ligoteo)

1. La prueba de septentrional

«Para saber si una chica le conviene o no, le pregunta si sabe lo que significa septentrional. Puede parecer mentira, pero nunca le han respondido bien». [1(3)]

2. El truco de las etimologías y el origen del nombre de las cosas

2a. El truco del origen de los nombres de los objetos en una discoteca

«Y es que una discoteca está llena de objetos fascinantes, o mejor dicho (que eso suena algo mal), de objetos de los que se pueden contar historias fascinantes, con las que se podría impresionar a cualquiera. Una mina, por ejemplo, es el origen de los nombres de las bebidas y de los nombres de las marcas de las bebidas.» [1(4)]

2b. El truco de los apellidos en -ez

«No es raro que una chica tenga apellido terminado en –ez. Pues mi hermano entonces le puede contar el origen de esta terminación». [1(9)]

3. La postura del pollo capón:

«Cuando mi hermano habla con una chica extremadamente guapa, se hincha como un pollo capón, sacando pecho y echando para atrás los hombros, lo que hace que tenga menos éxito del debido (por la artificiosidad de la postura, ojo, que no por la falta de atractivo, gallardía y donaire).» [1(4)]

4. La táctica de la mano o quirotáctica

«Consiste en coger de la mano a una chica mientras hablas con ella en una discoteca y luego acariciarla suavemente —la mano, no a la chica en general—, generalmente haciendo delicados círculos con el dedo gordo en la palma de la pretendida.» [1(8)]

5. El truco de la pajita

«Este truco se inicia al llegar a la situación donde, a pesar de que la chica con la que uno lleva hablando un rato y a la que por supuesto ya tiene cogida de la mano parece más que dispuesta a pasar a la siguiente fase, uno no se decide por el momento en el que besarla (o en el que tirarle la boca, vamos). Entonces, para poner en práctica el truco, lo esencial es que la chica tenga una bebida con pajita, que suele ser el caso, por mucho que se les diga que con la pajita las copas suben más. En caso de que no hubiera ni copa ni pajita, tocará invitar, asegurándose de que la copa vaya con pajita. […]

»Una vez que la chica tiene los pertrechos necesarios y que ha bebido un poco, hay que pedirle que nos deje probar de su copa mientras se mira su pajita con algo de reparo, finalmente cogiendo otra para parecer que se es escrupuloso. […] La chica al principio solo pensará que el chico es escrupuloso, pero luego caerá en la cuenta de que, si no quiere chupar de su pajita, eso quiere decir que tampoco va a querer besarse con ella. En ese momento de desconcierto […] es cuando uno debe atacar, sabiendo que ya existe poca posibilidad de fracaso o calabaza.» [1(8)]

6. El truco de la yincana

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7. El truco de la añagaza

«Llevar algo puesto que llame la atención, cual reclamo o añagaza, de las chicas. Debe ser algo que puedan coger, como sombreros, pelucas o gafas.» [1(8)]

8. La táctica de las camisas de eficacia alta

«Según mi hermano, si a estos trucos se les suma que esa noche lleve alguna de las camisas que él considera «de eficacia alta», como una que tiene dibujitos de tortuguitas en el cuello y en los puños, entonces no hay posibilidad de no ligar. Lo de la camisa de alta eficacia lo puede atestiguar, entre otras, Pichuki, una amiga de Roldana, que, como contaré más adelante, un día se prendó misteriosa e irrefrenablemente de una de una de estas camisas de alta eficacia de mi hermano y, por metonimia o, quizás, sinécdoque, de mi hermano. […] No obstante, mi hermano dice que no quiere abusar de estos trucos, para que ligar no se convierta en algo automático y teledirigido». [1(9)]

9. La técnica de levantar las cejas y poner cara de picarón

«Técnica que Dios sabrá por qué le funcionó durante un tiempo y que empezó a hacer a partir de un día en el que al llegar a un congreso de Lingüística y poner esa cara para saludar a alguien que no sabía si conocía o no, recibió una alegre sonrisa como respuesta». [1(9)]

10. El antiguo truco del «Hola, ¿estás sola?»

«Por suerte dejó atrás su técnica de un «Holaaaa» alargando mucho la última a y poniendo voz melosa y seductora y, a veces, para bochorno de sus amigos de alrededor, acompañando al “¡Hola!” con un “¿Estás sola?”». [1(9)]

11. El truco de acordarse de algo anterior en la conversación

«Lo de acordarse de algo anterior en la conversación es clave. Muchas veces ha fracasado en su intento de ligar por enfrascarse demasiado en sus trucos y no prestar atención a lo que la chica le dice. Lo peor de todo es que luego no se acuerda de que no se acuerda del nombre y al hacer el amago de ir a nombrarla y no salirle nada queda fatal, aunque peor aún queda cuando de repente recuerda el nombre y lo empieza a usar todo el rato para demostrar que se acuerda». [1(9)]

12. El fallido truco del cunniliguist

«Lo que sí que no funcionó, sino que hasta asustó, fue cuando estuvo de estancia en Nueva Isla en un centro que se llamaba CUNI (City University of New Island). Como mi hermano era un lingüista en Nueva Isla, su amigo y compañero de piso Francesc o Cesc, que también era lingüista, un día cayó en la cuenta de que eran CUNIlinguists (CUNIlingüistas), con clara referencia al latín cunnilingus, que significa… bueno, que ya sabemos lo que significa; y le dijo a mi hermano que tenían que presentarse así cuando conocieran chicas en los bares».

13. El truco de saber cosas relacionadas con la chica

«Lo bueno de saber cosas es que siempre tienes algo que decirle a otra persona». [1(9)]

13a. El truco de relacionar el nombre de la chica con algo

«El truco de relacionar el nombre suele usarlo primordialmente cuando el nombre de la chica es raro, porque en ese caso la chica suele saber con quién lo comparte. Por ejemplo, un día conoció a una Manon. Perfecto para sacar a colación a Manon Lescaut y más si resulta que, como en aquel caso, justo el nombre se lo habían puesto por la novela. Si la chica se llama Jimena, mi hermano alude a doña Jimena del Cid, si se llama Ariadna, a la del laberinto del Minotauro y, si hace falta, cuenta la historia, que en mitología mi hermano también está versado. Lo importante es estar seguro de que no es lo típico que dice la gente porque eso a las chicas no les gusta. Por ejemplo, a Mercedes jamás habría que decirle nada relacionado con la marca de coches». [1(9)]

13b. El truco de los lugares relacionados con la chica

13b.1.El truco de saberse las capitales de Estados Unidos

«Mi hermano contrarrestaba la entrada triunfal con el hecho de saberse todas las capitales de los estados de Estados Unidos, lo cual, aunque no lo parezca a priori, era tremendamente eficaz en el arte de la conquista. […] La cosa tenía truco y es que en Estados Unidos la capital no es la ciudad más importante y, por tanto, generalmente la gente no conoce las capitales, lo que propicia que al habitante de la capital en cuestión le haga ilusión que alguien sepa de su ciudad». [1(9)]

13b.2. El truco de los nombres de las calles

«También vale con calles o ciudades; […] si la chica vive en una calle con nombre de algún personaje es bueno saber quién es. Por ejemplo, un día una chica le dijo a mi hermano que vivía en la calle Gabriela Mistral y, claro, mi hermano sabía quién era esta escritora, y no solo porque se aprendiera en su momento la lista de los Nobel de Literatura. La chica se quedó admirada y le dijo que muy pocos chicos lo sabían. Como siempre, si la chica no sabe quién es, mi hermano será tildado de sabihondo, pero no importa porque si así fuera para mi hermano esa chica entraría en el saco de las que no tienen curiosidad y no merecería la pena». [1(9)]

13b.3. El truco de conocer sitios gracias al fútbol

«También, para ligar con extranjeras, está muy bien saber de fútbol, otra especialidad de mi hermano, porque el fútbol te da un amplio abanico de nombres de ciudades. Si no sabes de fútbol y una chica te dice que es de Gelsenkirchen, probablemente no sepas que es alemana, gracias al Schalke 04, y lo mismo con ciudades italianas como Ancona, Treviso o Sassuolo, por ejemplo». [1(9)]

13c. La táctica del vasco

«En cuanto mi hermano conoce una chica vasca, por su carácter generalizador, da por hecho que como su ex novia aprendió antes vasco o euskera que castellano o español, todos en el País Vasco tienen que haber hecho igual, sean de donde sean». Entonces mi hermano suelta su ristra de palabras. «Una de sus expresiones preferidas, para demostrar que va más lejos que un simple eskerrik asko, que de todos es sabido que significa ‘gracias’, es ez orregatik, que significa ‘de nada’; pero también tiene en su repertorio on egin, que significa ‘que aproveche’, y que a veces confunde con egun on que creo que es ‘¡buenos días!’». [1(11)]

14. El método de Miles con el remate del truco del Why?

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[1(10)]

15. La táctica de primos tocayos

«Mi hermano, en compañía de un primo que se llama igual que mi hermano pero que es algunos años menor, ha estado ligando algunas veces en discotecas, utilizando la táctica de primo mayor y primo pequeño con el mismo nombre». [1(11)]

16. La táctica de los dos minutos

«La táctica de los dos minutos consiste en dejar que pasen dos minutos cada vez que una chica responde algo, sobre todo si es un mensaje juguetón. De esta manera se consigue que la chica se preocupe pensando que ha metido la mata o se impaciente y diga cosas que no habría dicho si se le hubiera interrumpido con una pronta respuesta». [2(6)]

17. Artes disuasorias

«Como protección para que solo alguna chica que esté verdaderamente interesada en hablar con él haga cualquier cosa por conseguirlo». [2(7)]

17a. La gravedad

«Esta fechoría consiste en que mientras están hablando entre ellos o con otros amigos en la discoteca, se van desabrochando el pantalón disimuladamente hasta permitir que la fuerza de la gravedad lo baje y siguen hablando como si nada hubiera pasado hasta que los circunstantes se van dando cuenta. Al que le hacen la gravedad es como si hubiera perdido en el juego». [2(7)]

17b. Los pelos

«Ir al baño y ponerse todos los pelos de punta como si se hubiera electrocutado y salir así por la discoteca». [2(7)]

18. La foto del reloj con la hora a la que se llega a casa

«Un éxito casi tan abrumador como el que tiene mi hermano con las fotos de la camisa mojada lo consigue con las fotos que manda por WhatsApp de un reloj que tiene en su cuarto, en las que se ve la hora a la que se acuesta al volver de fiesta. Ha habido incluso peleas entre chicas si a una se lo ha mandado y a otra no y se enteran o si a alguna se la ha mandado unos minutos más tarde, porque eso significa que es la última en la que ha pensado antes de acostarse». [2(8)]

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