Principios, haceres, efectos, métodos y síndromes

1. El síndrome de Fausto

«Mi hermano un día descubrió que padece el síndrome de Fausto. Esto significa que quiere saberlo todo, no hasta el punto de vender el alma al diablo como Fausto, pero sí hasta el punto de agobiarse cada vez que entra en una librería y se da cuenta de todo lo que no ha leído. Como en la vida no hay tiempo para saberlo todo, a no ser que uno haga un pacto con el diablo, y cuanto más sabe uno más se da cuenta de todo lo que no sabe, mi hermano lo pasa fatal». [1(3)], [1(12)]

2. La teoría del apetito festivo

«El otro día estaba pensando por qué me gusta tanto salir y me pregunté si era por ligar, es decir, por las chicas, o si era por el alcohol, o tal vez por la música. Y llegué a la conclusión de que es por la música. A ver, cuando he tenido novia, he salido y no he ido a ligar y me lo he pasado bien. Luego, alguna vez he salido sin beber porque me tocaba llevar el coche o por cualquier cosa y también me lo he pasado genial; lo único es que notaba más el cansancio, pero nada que no arreglara un sabroso Red Bull. Pero las veces que he salido sin música es cuando peor me lo he pasado. Acordaos, por ejemplo, de aquella fiesta de Nochevieja en la que no nos dejaron poner la música alta. Fue un desastre». [1(5)]

3. La teoría de por qué a los niños no les gusta leer

«Mi hermano dice que seguro que la lengua interna de los niños actuales ha cambiado, por mucho que en su educación se les enseñe (o se les imponga, que mi hermano a veces se pone drástico) cómo hay que hablar o, en otras palabras, cómo y en qué orden deben pronunciar esa lengua interna. Dice que esto provoca que el niño no se sienta cómodo cuando tiene que leer la versión antigua de la lengua de otros y esto hace que ni entienda bien ni se pueda expresar bien. Dice que, si él se hiciera profesor, alguna vez dejaría que los alumnos escribieran como les diera la gana, a ver qué pasa». [1(6)]

4. El método de Maimónides

«Este método consiste en que cuando notas, por ejemplo, que te empieza a picar la garganta, si mantienes un espíritu animoso y vital y te convences de que no te vas a poner malo, consigues no ponerte malo (mens sana in corpore insano). Es el poder de la mente sobre el cuerpo». [1(7)]

5. El entorno hostil

«Un truco de mi hermano, una vez asumido que el «método de Maimónides» le ha fallado y que se está poniendo malo, es crear lo que él llama un «entorno hostil». […] Dice que, cuando empiezas a sentir que te estás poniendo malo, si te vas de fiesta, y bebes mucho alcohol, el virus considera que está en tierra hostil, esto es, que el terreno donde se ha metido no es halagüeño, y se larga». [1(7)]

6. El síndrome del fabricante de comida de perro

«Con la de gente que habrá dedicada a hacer comida de perros desde hace mucho me parece increíble que no hayan conseguido hacer una comida apetitosa para ellos». [1(11)]

7. El síndrome de la urraca o urraquismo

«Nuestra madre le dice que no es normal que tenga tantos libros, que no puede ser que se los esté leyendo todos a la vez. Pero él dice que sí, que es que ella solo entiende lo que es leer, pero que no entiende lo que es consultar; que él tiene los libros para consultarlos si de repente le sale algún nombre de alguien en una novela». [1(14)]

8. La teoría del paralelismo entre Torrente y don Quijote

«Asegura a este respecto que las películas de Torrente tienen tanto éxito porque imitan el estilo de esta obra de Cervantes. Además de que ambos se creen lo que no son, uno policía y otro caballero, en todas las pelis de Torrente hay un secundario (Javier Cámara, Gabino Diego, Jesulín, etc.) que hace de escudero y cree fielmente a su amo. Además el personaje de Torrente, como don Quijote, tiene alucinaciones, pasiones, una idolatrada amada, así como otras muchas similitudes que por desgracia mi hermano ya ha relegado al olvido». [1(16)]

9. El síndrome de las 12

«Desafortunadamente, también es usual, no obstante, en Roldana el síndrome de las 12, es decir, el hecho de que a las 12 uno siempre se despierta sin importar a la hora a la que se haya dormido». [2(6)]

10. Trucos con camareras

10a. El truco de «No sé, ¿quiero algo más?»

«Tiene una típica respuesta que yo creo que ha cogido de alguna película o serie. Cuando una camarera le pregunta si quiere algo más él responde:

—No sé, ¿quiero algo más? —y guiña el ojo igual que Joey en Friends». [2(8)]

10b. Trucos de recibos

«Como la tarjeta de mi hermano es de firmar, aprovecha la ocasión para, en vez de poner la firma, pintar corazones o firmar con una X, queriendo hacer la gracia de parecer analfabeto; o pone su teléfono, o pinta la clásica pantera rosa hecha con hexágonos». [2(8)]

10b.1. El truco de la copia del recibo

«Cuando le pregunta alguna camarera si quiere copia él contesta “¿De ti o del recibo?”». [2(8)]

10b.2. El truco de firmar con la uña

«A la hora de firmar el recibo, la camarera no tenía boli, y mi hermano, sin saber si funcionaría, se tiró un triple y le dijo que no se preocupara, que en ese papel se podía firmar con la uña, que era como papel calco; cosa que curiosamente consiguió hacer cuando lo intentó». [2(8)]

10c. El truco del euro de propina

«Otro truco fundamental para quedar bien es dejar un euro de propina por copa. Dice que un euro más al precio que están las copas no se nota, y que, como poca gente lo hace, los camareros agradecen y aprecian mucho el gesto. Considera una tontería no hacerlo y para demostrarlo siempre cuenta la historia de que una vez en Ribancho, al darle un euro a una camarera, esta le preguntó “¿Sabes quién soy?”. Ante el intrigado no de mi hermano, le desveló que era la dueña del bar y le dijo que a partir de ese momento estaba invitado a todas las copas que quisiera». [2(8)]

10d. El truco de pedir la bebida por sus iniciales

«Otro truco que hace, en este caso para que los camareros se acuerden de lo que bebe y no tener que gritar con el estruendo de las discotecas, es decir «uve doble ele ele», lo cual lógicamente, y él lo hace aposta, al principio el camarero no entiende, pero que explicado como White Label con (Coca Cola) light cobra sentido y es efectivo para que ya no se le olvide al camarero ni lo que significa ni lo que pide mi hermano». [2(8)]

11. El chupito frente y las empapadas

«Con el calor de Roldana y después de varias noches seguidas saliendo, es normal que la cabeza duela un poco. Para sanarse o al menos aliviarse del dolor, una noche, a mi hermano se le ocurrió echarse copa por la cara, apoyando el borde de la copa contra la frente y volcándola suavemente. Después de varias veces, el sistema resultó efectivo para paliar el dolor, pero no para beberse la copa. […]

De esta forma, con lo que se empezó a llamar el «chupito frente», fue como mi hermano se empezó a ganar la fama de que siempre lleva la camisa mojada, hasta el punto de que se ha convertido en tradición para él el mandar fotos a la gente con lo que él llama empapadas». [2(8)]

12. El chupito emergente

«Consiste en meterse un vaso de chupito vacío, después de haberse tomado el contenido, dentro de una copa llena. El efecto que tiene en las chicas el ver cómo mi hermano, después de ofrecerles un chupito, lo saca de dentro de su propia copa, como si emergiera por arte de magia, es inefable. Y más efecto aún tiene cuando saca uno para ella y otro para él. […]

Es importante que el vaso contenedor sea vaso de sidra o alguno otro ancho, porque si se hace en vaso de tubo el chupito se puede quedar encajado, lo cual puede ser bueno o malo. Puede ser bueno porque es bonito el efecto que se produce cuando el chupito se queda arriba y al darle la vuelta a la copa el líquido no cae, pareciendo cosa de magia porque el chupito no se ve. Pero puede ser malo si, cuando ya se quiere sacar el chupito para seguir bebiendo, se le da la vuelta a la copa, y, después de dar unos golpes al culo del vaso, el chupito cae al ojo. También es importante recordar que se tiene el vaso de chupito dentro en caso de querer emular al Galgo en lo de tirarse la copa. Sé por experiencia que hace más daño que los hielos». [2(8)]

13. El sorbo letal

«El sorbo en el que uno debe despedirse de sus amigos hasta el día siguiente, porque pasa a no recordar las cosas, y en el que a mi hermano en concreto le empieza a dar el “momento social”». [2(8)]

14. Haceres de nuestro grupo de amigos

14a. Hacer un Fernando Alonso

«Agitar una bebida embotellada y abrirla empapando a todos, igual que hace, o que hacía, Fernando Alonso con el champán cuando gana o ganaba una carrera». [2(8)]

14b. Hacer un Galgo

«El que hace un Galgo en este caso es el que organiza un plan y lo propone en el grupo común de WhatsApp y luego, cuando ya está todo el mundo en el sitio donde se ha quedado, resulta que no aparece y, más aún, no avisa de que no va a aparecer». [2(8)]

14c. Hacer un mi hermano

«Coger a una persona, generalmente, a la amiga de una amiga, una noche por banda y darle una buena chapa contándole un montón de historias sin casi dejarle hablar más que para aprobar lo dicho». [2(8)]

14d. Hacer un Zazú o un Sano

«Inflarse a copas en una casa y luego irse directo a la cama en vez de salir a una discoteca». [2(8)]

14e. Hacer un Charly (1)

«Despertarse por la mañana y darle la vuelta a los pantalones y sacudirlos para ver si queda al menos alguna moneda de por la noche en los bolsillos. Esto se puede completar mirando los recibos de la tarjeta de la noche y quejándose amargamente de todo lo gastado, tirando los recibos por el aire». [2(8)]

14f. Hacer un Charly (2)

«Al recibir una llamada, quejarse diciendo “¿Por qué me llama este ahora?”, sea quien sea la persona que llama». [2(8)]

14g. Hacer un Quero

«Forzar el saludo con algún vecino y que el vecino no conteste». [2(8)]

14h. Hacer un Mufo

«Decir una noche al salir de fiesta que vas a ver amanecer y caer antes de las tres de la mañana». [2(8)]

14i. Hacer un Lízar

«Ir un fin de semana a algún sitio de fiesta y morir morir (en el sentido de no poder salir el resto de días) la primera noche». [2(8)]

14j. Hacer un bailarín de Tóldoz

«Casi darse con el coche de delante por estar distraído mirando a una tía buena que pasa por la calle». [2(8)]

14k. Hacer un Alfonsito

«Parar alguna actividad, en su origen fue una partida de mus, y sin venir a cuento sincerarse diciéndole a la gente, por ejemplo:

—Sois mis mejores amigos. Nunca me lo había pasado tan bien jugando al mus.

Y luego pasar a preguntar por algún tema íntimo como que qué opina la gente sobre los celos». [2(8)]

14l. Hacer un Cami 2

«Estar en una discoteca con alguna chica, al principio siempre era Cami 2, y decirle que te estás haciendo pis para irte a dar una vuelta por la discoteca entrando a chicas (la llamada «putivuelta») y no volver hasta un buen rato después habiendo dejado a la chica sola o, mejor aún, habiéndola dejado con alguien con quien no se lleva bien y que no tiene mucha conversación». [2(8)]

14m. Hacer un cajera de Mercaballero

«No contestar a una pregunta que alguien nos hace y que claramente oímos, sin tener motivo para no hacerlo». [2(8)]

14n. Hacer un Kiko Burgos

«Coger a personas no muy conocidas […] y empezar a consultarles cosas muy íntimas». [3(10)]

15. El misterioso efecto de la camisa según el color de los pantalones con los que se combine

«Esa camisa, curiosamente, dependiendo del color de los pantalones con que la combine, tiene éxito con unas chicas de un sitio o de otro. Si la combina con pantalones verdes tiene éxito con españolas, como Pichuki, y si la combina con pantalones amarillos triunfa con chicas sudamericanas, especialmente del norte, de Colombia y Venezuela». [2(9)]

16. Un pencho

«Grupo formado por gente que no pega mucho». [2, 1(7)]

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